VISIÓN DEL CIELO, PURGATORIO E INFIERNO
Día 18 de Julio de 1993
El vidente Marcos Tadeu nos relata: “Yo estaba en la casa de la vidente
Andrea de Itajubá, Minas Gerais (Brasil), y rezábamos en una de las
salas de su casa. Había tres personas con nosotros: su madre, mi tía
Rosaria y una joven. En el medio de la oración, Nuestra Señora apareció
y dijo:
“Voy a llevarlos Conmigo para que vean el Cielo, el infierno y el
purgatorio.”
Nuestra Señora dio su Mano derecha para Andrea, y la izquierda para mí.
Comenzamos a subir y rápidamente llegamos al Cielo.
El Cielo brilla mas que el núcleo del sol... para todas direcciones que
mirábamos, era luz, luz sobrenatural, que provoca impresiones y efectos
en lo más íntimo del corazón y del alma. La vista de ésta luz como que
llena y sacia, deja a plenitud el alma, al punto de no conseguir desear
nada más, se siente que uno posee mucho más de lo que se podría soñar en
poder desear.
Vimos los Ángeles, que parecían transparentes como cristal. Se vestían
de blanco, de rojo-claro, de crema y de dorado. Sus cabellos brillaban
mas que el oro atravesado por el sol. Sus rostros eran brillantes como
el relámpago. Cantaban himnos maravillosos, lindísimos, jamás escuchados
ni conocidos en la faz de la tierra... Volaban de un lado para el otro,
y cuando se encontraban, parecían transparentes, dejando ver los que
pasaban por detrás unos y otros. Algunos cargaban flores blancas, otros,
rojas, y otros amarillas.
Vimos una gran multitud arrodillada, que entendimos tratarse de los
elegidos de DIOS. Algunos cantaban, otros rezaban. Sus rostros
transmitían una inmensa Paz. No eran ni gordos ni delgados, y sí como
personas normales. Nadie era viejo, eran todos jóvenes, aparentando
tener de 18 a 20 años aproximadamente. Sus vestes eran blancas, plomo,
rojas y amarillas.
No vimos a DIOS Padre y ni a Jesús en el Cielo, pero sí una ‘claridad
inaccesible’, en la cual no podíamos distinguir quien estaba ahí. Yo
llegué a reconocer algunas personas, otras, sin embargo, nunca las había
visto antes.
Vimos también una gran cantidad de flores, de las mas variadas formas y
colores, mas parecidas con cristales coloridos atravesados por el sol.
Eran maravillosas, aunque no haya palabras para describir esa belleza y
esas realidades eternas que vimos en el Cielo. De pronto, Nuestra Señora
nos dijo:
“Esta es la premiación para aquellos que son justos, buenos, obedecen a
DIOS y Lo aman sobre todas las cosas...”
Desapareció el Cielo; entonces bajamos un poco y paramos delante de una
gran puerta oscura. Alguien del lado de adentro la abrió. Nuestra Señora
entonces nos mostró como una gran caverna oscura, llena de densa niebla.
No veíamos personas ahí adentro, pero escuchábamos apenas sus voces,
oraciones, lamentos y suplicas.
Escuchamos también ruidos de personas y cosas estrellándose unas con
otras. Escuchamos también el ruido de latigazos y cadenas. Había fuego
también en aquel lugar... un fuego terrible... entonces, Nuestra Señora,
nos dijo:
“Este lugar es el purgatorio, el lugar para donde las almas van después
de la muerte, para que se purifiquen y expíen sus pequeñitas faltas,
leves que aun restan, para que puedan entrar definitivamente en el
Cielo...”
Nos dijo aun que debíamos rezar mucho por aquellas almas, por que ellas
sufren, para que pudiesen ser aliviadas y libertadas, a fin de que
puedan volar al Cielo, para la felicidad sin fin.
Escuchábamos aquellas almas pidiendo oraciones... Algunas decían, en
tono de súplica: Misas, Misas; otras decían: Rosarios, otras aún,
ayunas, limosnas, en fin, todas pidiendo sacrificios a favor de ellas.
Nuestra Señora nos recomendó mucha oración; que debíamos hacer muchos
sacrificios, a fin de que nosotros mismos no fuésemos para aquel lugar
después de la muerte, mas fuésemos directo al Cielo, pues ahí, en el
Purgatorio hay mucho sufrimiento.
Un detalle interesante que vimos en el Purgatorio: éste se parece con
una caverna de varios niveles. A medida que las almas se purifican,
ellas suben un poco más en aquellos niveles de purificación. Cuando las
almas salen del último nivel, el más alto, éstas se transforman
maravillosamente en ángeles de luz y parten para el Cielo.
Las únicas cosas que pueden ayudar aquellas almas son nuestras
oraciones; nuestras Misas ofrecidas en sufragio de las almas del
Purgatorio, y nuestros sacrificios. Cada vez
que alguien en la tierra rezaba y ofrecía Misas o sacrificios por
las almas, nosotros escuchábamos, y veíamos que ellas subían en los
diferentes niveles de purificación. Solamente nuestras oraciones pueden
ayudarlas a purificarse más rápido, y lleguen
cuanto antes al Cielo. Las preces de ellas mismas, son
importantes para ayudarlas,
por eso, cuanto más oremos por ellas, mas ayudaremos, y más gratas aun
ellas serán a nosotros, y cuando lleguen
al Cielo, rogaran por nosotros sin cesar, para que no precisemos pasar
“por el fuego” como ellas.
Súbitamente, desapareció el purgatorio, y Nuestra Señora nos tomó de la
mano y bajamos para un lugar oscuro, del cual salía un olor horrible.
Era difícil ver lo que había ahí, por que era muy oscuro. De pronto,
centellaban rayos y podíamos ver lo que ahí había. Vimos como un mar de
fuego, y sumergidos en este fuego las almas, y los demonios
atormentándolas.
Las almas caían en ese mar de fuego como lluvia de granizo. Cuando las
almas emergían de aquello que parecía algo como lava, perdían
completamente la apariencia humana... se asemejaban mas a fieras o
bestias, jamás vistos en el mundo. Blasfemaban contra DIOS y LE dirigían
insultos sin cesar.
Los demonios se distinguían por su forma más horrible que la de los
condenados, como de monstruos jamás imaginados por el hombre, y también
por el tamaño gigantesco, comparables a mas del doble del tamaño de las
almas condenadas. Ellos hacían sufrir aquellas almas, atormentándolas y
blasfemando todo el tiempo contra el Señor.
Vimos como aquel fuego se movía y subía, y las almas girando en aquel
remolino de fuego. De repente, el remolino desaparecía y volvían a caer
en ese mar de fuego como partículas de fuego en los grandes incendios,
blasfemando e insultando al Señor.
Nuestra Señora nos mostró una mujer rubia muy bonita, que, de repente,
se transformó en un monstruo, con cuernos, rabo, escamas y pelos por
todo el cuerpo. Nuestra Señora nos dijo con mucha tristeza que aquella
mujer había sido prostituta, que murió sin pedir perdón a DIOS de su
mala vida. Ella recusó a DIOS y SU Santa LEY hasta el último instante de
su vida y se condeno a sí misma, prefiriendo vivir sin DIOS. Los
demonios la atormentaban con látigos, lanzas y cuchillos de fuego,
cortando sus miembros fuera, y devorándolos enseguida. Los miembros
volvían a
surgir en la mujer, y se repetía los mismos tormentos sin parar nunca.
La mujer rubia gritaba de dolor cuando era atormentada, lloraba y
blasfemaba contra DIOS. Y, como ella, eran miles de millones en aquel
terrible estado. Nuestra Señora veía todo con mucha tristeza...
Nuestra Señora nos dijo que deberíamos huir del pecado, rezar mucho y
hacer muchos sacrificios por las almas que más corren peligro de
condenación y por nuestra propia salvación, a fin de que no tengamos que
ir para aquel lugar de tormentos eternos. Los demonios arañaban aquello
que parecía ser el piso... Escuchamos ruidos de cadenas, aullidos, y
gritos por todas partes. Entonces Nuestra Señora nos dijo:
“Esta es la punición para aquellos que ofenden a DIOS y Lo desobedecen,
prefiriendo vivir sin ÉL.”
En medio de aquellos tormentos, las almas se volvieron para nosotros, y
comenzaron a gritar bien alto: para que huyésemos de aquel lugar y que
rezásemos, a fin de que fuésemos salvados. EL PODER de DIOS las forzó a
decir la verdad, por que siendo malas, no tendrían AMOR para avisarnos.
Pero DIOS les impuso eso, para que el mundo pudiese saber cual es el fin
en la vida de pecado... Que el pecado nos lleva para el infierno; que la
vida sin DIOS y llena de placeres acaba con la muerte, y en ella
comienza la
vida de tormentos que NUNCA MAS TENDRÁ FIN...
Que la vida de oración, sacrificio y penitencia nos lleva para el Cielo;
que los sufrimientos pacientemente aceptados en esta vida valen la pena,
por que nos ayudan a llegar al Cielo. Ellas también nos dijeron para
atender los Mensajes de Nuestra Señora, y hacer todo lo que Ella nos
dijese, a fin de que pudiésemos escapar de la condenación.
Nuestra Señora entonces nos trajo de regreso a la sala en que nos
encontrábamos, y partió muy triste, pidiéndonos que rezásemos mucho por
nuestra salvación y la de los pecadores del mundo entero. Las personas
que estaban en la sala no vieron nada, ni nos vieron subir por el techo,
pues Nuestra Señora debe haber dejado ‘ángeles con cuerpo aéreo’ en
nuestros lugares, pero podían ver en nuestros rostros decaídos un poco
de aquello que habíamos presenciado.
Andrea fue la que se quedo mas desfigurada. Nosotros dos nos quedamos
hasta un poco hinchados y debilitados. Las personas presentes se
quedaron extremamente abatidas con lo que les contábamos. Inmediatamente
después de eso retornamos a la oración, con un nuevo empeño y deseo de
ayudar Nuestra Señora en la salvación de las almas.”
Nuestra Señora volvió a mostrar el infierno y el Purgatorio para Marcos
otras veces, Una vez el día 25/10/93, donde Nuestra Señora le mostró
como muchas mas almas habían caído en el infierno. La mujer rubia
permanecía ahí con los demonios atormentándola.
El infierno estaba mas lleno, y su fuego era más vívido aún. Esta visión
ocurrió en el Monte de las Apariciones, en la noche, cuando Marcos
rezaba con un grupo de personas. La visión fue tan terrible, que al
final de ésta, Marcos se desmayó y fue llevado para la casa por algunas
personas.
En todas estas ocasiones fue siempre Nuestra Señora que llevó a Marcos,
sin previo aviso. Ella pidió que esa visión fuese anunciada al mundo
todo, por él para que las almas sepan que el infierno existe; que DIOS
castigará y punirá a los malos después de la muerte, y premiará a los
buenos que LO aman y esperan en ÉL.
En este siglo paganizado donde se niega la existencia sea del Cielo, sea
del purgatorio y más aun el infierno, Nuestra Señora viene a probar una
vez más que éstas realidades eternas existen, y esperan al hombre
después de la muerte, sea que él crea en ellas o no, y que de la muerte
y del juicio de DIOS, nadie escapará. Solamente Ella, Nuestra Madre,
podrá ayudarnos en ese
momento terrible; si hemos llevado una vida de oración, penitencia,
pureza y empeño en santificarnos.
Muchos padres y teólogos niegan la existencia de estas realidades (y
nosotros ya vimos esto con nuestros propios ojos), y llevan a las almas
a perder todo el respeto, temor y espíritu de sumisión a DIOS. Las almas
pierden la convicción del Cielo y entonces relajan en la vida
espiritual; pierden la convicción del Purgatorio y entonces llevan una
vida mediocre, sin esforzarse a ser mejores; y pierden la convicción del
infierno, llevando una vida torpe, desenfrenada, sin leyes y llena de
los más horrendos vicios que uno pueda imaginar.
Y por todo eso y más lo que venga a ocurrir con las almas en la
eternidad, ellos serán muy responsabilizados! Nosotros tenemos que hacer
nuestra parte, transmitiendo la Verdad de lo que nos reveló y habló
Nuestra Señora, aunque el mundo entero se oponga. Muchos sacerdotes
hasta enseñan que el infierno es aquí mismo, que DIOS jamás iría mandar
personas para el infierno después de la muerte, por que ÉL es un DIOS de
Misericordia, libertador, etc. Es verdad que DIOS no manda personas al
infierno a la fuerza. ÉL manda aquellos que escogieron libremente el
infierno, el
pecado, que prefirieron la vida de pecado, en vez de ÉL y la vida de la
Gracia. DIOS jamás mandará al infierno una persona que vivió santamente.
El plazo para escoger la salvación o condenación dura hasta la hora de
nuestra muerte. Con ésta, se acaba el tiempo y cada uno recibirá según
sus obras. Es lógico que aquellos que dejan para convertirse en la vejes
o próximos de la muerte, estarán colocando en gran riesgo de condenación
eterna a sus almas, pues no basta apenas cambiar la manera de pensar o
creer, sino es preciso meritos, buenas obras, muchas oraciones y un AMOR
ardiente a DIOS para poder ir al Cielo. Y quien puede garantizarnos que
conseguiremos hacer en un, dos o tres años
todo lo que no hicimos durante la vida entera?
Se engañan también aquellos cristianos que piensan que un simple acto de
Fe en la hora de la muerte podrá mudar todo, pues eso es válido apenas
para aquella alma que pasó toda la vida sin conocer a DIOS, y solo en la
hora de la muerte alguien le enseñó que quién es DIOS o el propio DIOS
iluminó a esa persona para conocer la Verdad. Los cristianos, que desde
el bautismo fueron educados en la Fe y en la santa religión, y sin
embargo, llevaron una vida peor que la de los paganos, tienen mayor
responsabilidad ante
DIOS y responderán integralmente por sus actos de acuerdo con el grado
de Gracias y conocimiento de DIOS con los cuales ÉL los agració. DIOS es
Misericordioso, pero es Justo también.
Esta urgencia de salvación se agrava ahora, en estos tiempos que
vivimos, pues Nuestra Señora nos avisa que tenemos poco tiempo para
nuestra conversión, pues en breve vendrá el Aviso, el Milagro y
el Castigo para PURIFICAR la tierra de pecados, y aquellos que no
estuvieron llevando una vida justa y recta a los ojos de DIOS, no podrán
merecer ni el TRIUNFO del Inmaculado Corazón de María, ni la GLORIA de
Cielo.
Serán dados TRES AVISOS para el mundo, tres grandes oportunidades para
que el mundo se convierta. El Señor mostrará la Verdad de SU existencia,
de SU presencia; mostrará la FE católica como única y verdadera;
revelará la importancia y la excelencia de la Eucaristía y de la
Santísima Virgen, y todos los demás Dogmas a todos los pueblos, razas,
lenguas y naciones.
Después de eso, no habrá mas tiempo... Aquellos que para entonces se
convirtieron, serán perdonados; aquellos que se recusen, no tendrán
chance de apelo. Entonces, debemos meditar seriamente en “como” y “para
donde” estamos yendo: para el Cielo, con DIOS, o para el infierno, sin
ÉL? Si muriésemos ahora, para donde iríamos? En el estado actual de
pecado en que estamos, podríamos estar seguros de nuestra salvación? Y
del mundo, que podemos decir?
Por lo tanto, la Visión del Cielo, Infierno y Purgatorio en Jacareí es
un gran Don de DIOS y de la Santísima Virgen al mundo. Es un apelo
Misericordioso para que nosotros nos prevengamos contra el pecado que ya
arrastró tantas almas para la condenación, y para que luchemos
bravamente con todas las fuerzas por nuestra propia salvación y del
mayor número posible de almas.
En el infierno se trama todos los días nuestra condenación, en cuanto
que en el Cielo se anhela nuestra salvación. Nos cabe decidir que
queremos y para donde iremos. Solo hay dos caminos: salvación o
condenación.
La decisión es suya!
(Traducido por La Misión del Libro de las Apariciones de Jacareí)
Trecho del Mensaje Nº 236
Mensajes comunicados a Maureen Sweeney-Kyle
En Cleveland,
Ohio-USA
21 de Mayo del 2007
Mensaje de Alanus
Yo (Alanus) he regresado. Alabado sea Jesús!
El Señor me envía, ya que Él desea que entiendas mejor
el Cielo.
Recuerda, en el Cielo no existe tiempo ni espacio. Este es un concepto
difícil para ti, yo lo sé. Se puede definir mejor así:
en el Cielo no hay pasado, presente ni futuro.
Todo esto se une con el Eterno Ahora. Todo es abrazado y es parte de la
Divina Voluntad del Padre Eterno, Quien es el Autor de Todo Bien.
El Corazón de Dios Padre es el mismo Cielo. Nadie entra separado de Su
Adorable y Divina Voluntad, porque en el Cielo todo se conforma a Su
Voluntad. Así que observa,
el Cielo es la perfección de la Divina Voluntad.
Las formas en que el alma se opone a la Eterna Voluntad de Dios
son las faltas, las imperfecciones y los pecados
que deben ser
expiados y consumidos
antes de que ella pueda entrar al Paraíso.
En el Cielo no hay duplicidad, crítica, chisme ni impureza. Sólo hay
Amor Divino. Por lo tanto, el alma debe prepararse para el Cielo
tratando de
vencer todos sus defectos mientras esté en la tierra.
Además, todo se une en el Eterno Ahora porque no existe espacio. El alma
se llena hasta el límite todo el tiempo con todos los méritos y
la felicidad que se ganó durante su peregrinación en el mundo.
Después te llevaré al borde del Purgatorio,
un ámbito lleno de gracia y de santas almas.
21 de Mayo del 2007
Mensaje de Nuestro Señor
Jesús y la Madre Bendita están aquí. Sus Corazones están expuestos. La
Madre Bendita dice: Alabado sea Jesús. Jesús dice: Yo soy tu Jesús,
nacido Encarnado.
Mis hermanos y hermanas, Alanus (el ángel) les ha impartido algo de
conocimiento sobre el Cielo.
No se agobien tratando de entender
cada fundamento del mensaje.
Sólo traten de vivir en Amor Santo en este momento presente,
lo cual es la Voluntad de Dios, y ustedes encontrarán una rápida entrada
al Paraíso. Cada momento presente entregado a la Divina Voluntad de Dios
es una victoria para ustedes y para Mí.
Esta noche les damos la Bendición de Nuestros Corazones Unidos.
22 de Mayo del 2007
Mensaje de Nuestro Señor
Yo soy tu Jesús, nacido Encarnado.
En verdad te digo: la falta de confianza en Mi Divina Providencia
entorpece la acción de la gracia en el mundo y en la conversión de las
almas.
Muchas vocaciones están en peligro por la sencilla razón que aquellos
que rezan por ellas no confían en Mi Providencia.
Entiéndelo, es difícil confiar en alguien a quien no conoces bien.
El viaje a través de los Sagrados Aposentos de Nuestros Corazones Unidos
lleva a profundizar en el entendimiento y conocimiento de Mi Madre y de
Mí. La confianza se incrementa conforme el alma es purificada en el
amor. Entonces, este viaje fortalece tus oraciones así como las
peticiones son purificadas en el amor.
Dalo a conocer!
23 de Mayo del 2007
Mensaje de Santo Tomás
Dice: Alabado sea Jesús. Echa para atrás la pequeña capa que es parte de
su hábito para mostrar una cruz sobre su corazón, y dice: Hermana, no la
rechaces. Muchas almas están en juego.
Pero he venido para hablarte esta mañana sobre la fe. La fe es el
baluarte que sostiene el puente del amor y humildad que atraviesa el
abismo entre el Cielo y la tierra.
Cuando la fe se empieza a corroer, el puente entero está en riesgo.
Siempre
es un espíritu de duda lo que interfiere con la fe.
Las dudas son humanas o diabólicas.
El adversario de la fe sabe cómo apelar al intelecto humano y al ego.
Así que yo te digo:
el orgullo es un campo fértil para las dudas.
El orgullo puede tomar la forma de miedo, tal como:
‘Quizá creo en algo en lo que yo no debería creer,
¿qué pensará la gente?’
O el orgullo puede llegar al corazón como un
falso discernimiento o como ego intelectual:
‘Yo sé más, yo puedo ver a través de esto.’
El trabajo de Satanás es el de provocar dudas
en lo que la fe se ha apoyado.
Si el Cielo tiene un plan, Satanás inicia inmediatamente la oposición.
Es por esto que la sencillez del corazón es importante.
LA SENCILLEZ ES COMO EL DEDO EN EL DIQUE QUE DETIENE LA INUNDACIÓN DE LA
INCREDULIDAD.
El corazón sencillo no se preocupa sobre cómo aparece ante los demás.
Su único deseo es el de agradar a Dios. Sólo en esto emplea todos sus
esfuerzos con una
Santa Indiferencia
sobre lo que los demás piensan o dicen.
El alma de corazón sencillo tiene la fe más fuerte. Ella tiene los pies
firmes en el puente entre el Cielo y la tierra,
y el puente que ella cruza está cimentado en una fe sólida.”
26 de Mayo del 2007
Mensaje del Ángel Alanus
Soy Alanus. Jesús me envía para enseñarte algo de conocimiento sobre el
Purgatorio. Toda la alabanza a Jesús.
El alma, una vez que es liberada del cuerpo, pasa por su juicio final.
Este juicio se basa en la profundidad del Amor Santo en su
corazón en el último aliento. Esta decisión que el alma hace a lo largo
de su vida de vivir o no en Amor Santo,
ES LO QUE DETERMINA SU LUGAR PARTICULAR EN EL CIELO, EN EL PURGATORIO O
EN EL INFIERNO.
Si el alma consecuentemente elige el
Amor Santo
y Divino, tendría un lugar particularmente alto
en el Cielo.
Si el alma trató de vivir en Amor Santo, pero
tuvo faltas
en el Amor Santo que no pudo conquistar, entonces ella se encontraría en
el
Purgatorio.
Como ves,
cada persona es la que elige su propia vida después de la muerte
de acuerdo a su libre voluntad.
Como tú sabes, el Purgatorio tiene muchos niveles.
El nivel más profundo, aquel más lejano a Dios,
está reservado para aquellas almas que se convirtieron en el último
momento de su vida, o para aquellos que se habían arrepentido de sus
pecados graves, pero nunca los expiaron. El sufrimiento más grande en el
Purgatorio
ES ESTAR LEJOS DE DIOS.
Estas almas, en la parte más profunda del Purgatorio, sienten esta
pérdida más intensamente porque están más lejos de Dios.
Como ves,
la profundidad del amor en tu corazón en esta vida te afecta durante
toda la eternidad.
La recompensa eterna de cada alma está basada en el Amor Santo en su
corazón
a lo largo de su vida.
Pronto te llevaré al borde del Purgatorio.
28 de Mayo del 2007
Mensaje del Ángel Alanus
Alanus (el ángel) viene hacia mí. Dice: Toda alabanza sea a Jesús!
En tu país, los ciudadanos conmemoran hoy el día de muertos visitando
los cementerios y decorando las tumbas con banderas, flores y demás.
Pero lo que he venido a mostrarte debería cambiar la visión de toda la
gente sobre el más allá, si entran a esta visión del Purgatorio con
corazones sinceros.
Entonces el ángel me dirige, místicamente, por un sendero que parece
estar cubierto de zarzas. Subimos una pequeña pendiente y me pide que me
pare a su lado al borde de un precipicio rocoso. Él señala con un
movimiento de su brazo, y debajo de nosotros hay un gran cañón. En un
extremo hay
grandes llamas.
Parecen como
siluetas de gentes subiendo y bajando en estas llamas.
Hay fuertes llantos clamando misericordia y gritos de dolor, pero esto
no alivia
el sufrimiento.
Alanus dice: Estas son las almas con la mayor necesidad de oración y
sacrificio. Esta es la
parte más baja del Purgatorio,
la parte más cercana al mismo Infierno.
MUCHOS SUFREN AQUÍ PORQUE NADIE REZA POR ELLOS.
Durante su vida, ellos fueron considerados como ‘buenos’, algunos hasta
‘santos’,
pero era pura apariencia.
Muchos sacerdotes están entre estas pobres almas, porque no fueron
fieles a los preceptos de la Iglesia.
Hay quienes mintieron sobre otros y destruyeron su reputación.
Éstos son ellos. El Ángel me muestra almas a las que
les vierten plomo derretido en sus gargantas.
Esto les quema el cuello y no para. En un borde alrededor de este fuego
hay
muchos ángeles,
más de los que puedo contar. Alanus dice: Estos son los
ángeles de la guarda de aquellas pobres almas que están siendo
purificadas en este nivel.
A través de todo este sufrimiento, la prueba más grande de las almas
es la separación de Dios.
Vi almas que parecían tener
su piel derritiéndose.
Esto también era interminable. Alanus dijo:
Estos son los que fueron culpables de pecados de la carne.
Seguimos adelante para ver el siguiente nivel. Parecía que
había algo como agua que caía sobre el fuego
a fin de que las llamas fueran más pequeñas, no tan intensas. Alanus
dijo:
Sangre y Agua del Costado de Jesús
fluyen continuamente sobre las almas en este nivel. Las almas sufrían,
pero todo su sufrimiento parecía ser igual y, por alguna razón, las
almas parecían estar más unidas. Ellas tenían sus manos levantadas hacia
una abertura. Parecía que
estaban pidiendo Misericordia. Alanus me dijo:
Ellas sufren intensamente por no estar en la Presencia de Dios.
Nos movimos hacia lo que parecía ser un área mucho mejor. Estas almas se
veían más como personas,
pero eran grises.
Alanus dijo: Éstas son las más cercanas al Paraíso. Están casi
completamente purificadas.
Quizá necesitan una Misa o un rosario, quizá un Ave María para entrar en
el gozo eterno.
Como ves, las almas que murieron hace mucho tiempo,
No Están Clamando Por La Decoración De Tumbas.
Muchas pasan largos
siglos
en el Purgatorio porque sus seres queridos
piensan que están en el Cielo.
SI TÚ ORAS Y HACES SACRIFICIOS POR ESTAS SANTAS ALMAS, ELLAS TE AYUDARÁN
AHORA Y EN LA HORA DE TU MUERTE.
Dalo a conocer!
30 de Mayo del 2007
Mensaje de San Miguel
San Miguel dice: Alabado sea Jesús.
Hoy he venido para continuar la información sobre el Purgatorio que se
está enviando al mundo a través tuyo.
Es importante que la gente comprenda que el Purgatorio
es una gracia,
un lugar de la Misericordia y el Amor de Dios. Es una fuente de
purificación porque las almas manchadas por el pecado no pueden entrar
al Cielo. Las santas almas se dan cuenta de esto, y a través de cada
purificación, su más grande sufrimiento es el no estar en la Presencia
de Dios. Sin embargo, las santas almas aman tanto la Divina Voluntad de
Dios, que ellas quieren ser purificadas para ser dignas de la Visión
Beatífica.
Las almas en el Purgatorio sufren de acuerdo a la falta de Amor Santo de
la que fueron culpables en el mundo.
Recuerda, el pecado es siempre una falla en el Amor Santo.
Le corresponde al alma conocerse bien a sí misma mientras está en
peregrinación en el mundo
a fin de que pueda vencer las fallas en el Amor Santo y arrepentirse de
ellas
Antes De La Muerte.
Con esta iluminación, Mi Escudo de la Verdad debe ser usado para
descubrir la falsa virtud y hasta las fallas más pequeñas.
31 de Mayo del 2007
Mensaje de Nuestro Señor
Yo soy tu Jesús, nacido Encarnado.
Las santas almas en el Purgatorio son capaces de unirse en oración por
ciertas causas. Sus peticiones son escuchadas eficazmente por los
Corazones Unidos.
El día de hoy, Yo deseo que lleves esta oración al mundo en nombre de la
Confraternidad.
“Queridas Santas Almas, tengo confianza en su poder para llevar
peticiones ante el Trono de Dios. Durante este momento presente,
escuchen mi petición para la protección y la propagación de la
Confraternidad de los Corazones Unidos.”
“Ustedes entienden la gran necesidad de este viaje espiritual a través
de la Voluntad de Dios. Por eso, me siento confiado en su intercesión.”
(content)