Y Triunfó Cristo
sobre el demonio
Parte 1
Lima, 08 de Mayo del 2008 Mensaje Nº 247
Y nosotros sabemos que talentos tenemos? Veamos
Mateo 25, 14-30
“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus
discípulos esta parábola: Un hombre que se iba al extranjero llamó a sus
siervos y les encomendó su hacienda: a uno dio cinco talentos, a otro dos y
a otro uno, a cada cual según su capacidad; y se ausentó. Enseguida, el que
había recibido cinco talentos se puso a negociar con ellos y ganó otros
cinco. Igualmente el que había recibido dos ganó otros dos. En cambio el que
había recibido uno se fue, cavó un hoyo en tierra y escondió el dinero de su
señor.
Al cabo de mucho tiempo, vuelve el señor
de aquellos siervos y ajusta cuentas con ellos. Llegándose el que había
recibido cinco talentos, presentó otros cinco, diciendo: Señor, cinco
talentos me entregaste; aquí tienes otros cinco que he ganado. Su señor le
dijo: ¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo
mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegándose también el de los
dos talentos dijo:
Señor, dos talentos me entregaste; aquí
tienes otros dos que he ganado. Su señor le dijo: ¡Bien, siervo bueno y
fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en
el gozo de tu señor. Llegándose también el que había recibido un talento
dijo: Señor, sé que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y
recoges donde no esparciste. Por eso me dio miedo, y fui y escondí en tierra
tu talento. Mira, aquí tienes lo que es tuyo. Mas su señor le respondió:
Siervo malo y perezoso, sabías que yo cosecho donde no sembré y recojo donde
no esparcí; debías, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros, y así,
al volver yo, habría cobrado lo mío con los intereses.
Quitadle, por tanto, su talento y
dádselo al que tiene los diez talentos. Porque a todo el que tiene, se le
dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Y a
ese siervo inútil, echadle a las tinieblas de fuera. Allí será el llanto y
el rechinar de dientes.”
El talento aquí es eso, nuestros talentos,
dones, capacidades, potencias, aptitudes por las cuales sobresalimos más,
todos tenemos algo en que somos más hábiles, muchos nos hemos dedicado a
perfeccionar estos talentos con el pasar de los años, en nuestros estudios,
trabajos, negocios,
en lo social, etc., pues por naturaleza hemos nacido con ciertos talentos.
Por lo tanto en pocas palabras en esta
parábola Jesús nos pregunta: Que haz hecho con los talentos que te di? Cuanto
se ha multiplicado tu amor por tu Creador? Cuanto
te has perfeccionado en función al Cielo, a Mí? Cuantos
almas has conseguido atraer a Mi con tus talentos? Te
he dado excelentes talentos y maravillosa familia, has usado tus capacidades
para atraerlos a Mí y que ellos atraigan a otros y así has multiplicado los
talentos que te di, o los has enterrado?
Estás tu y los tuyos concientes de mi Amor y
Existencia, Soy primero en sus vidas como resultado del uso de tus talentos,
o has usado tus talentos solo para enriquecerte y tener una vida cómoda?
Unos darán el doble, otro menos, cada uno
tiene diferente capacidad. Hermanos esto va de la mano con la lectura del
mensaje Nº 245, sobre la parábola del sembrador… Que has hecho con los
Mensajes que recibiste? Has
usado tus talentos para multiplicarlos o los has enterrado?
Los talentos que Dios nos dio, luego vendrá
Él ajustar cuentas, y no es para preguntarnos cuanto patrimonio hicimos con
nuestras capacidades, ya que a Él no le interesa lo material, Él vendrá por
lo suyo, por el amor que hay dentro del corazón, de las almas, el amor que
dejó y cuanto creció hacia Él y cuantos más juntamos para Él.
Apreciados Hermanos en Cristo y María:
Hace muchos siglos en Ágreda, España
había una joven llamada Sor Maria de Jesús Ágreda, donde tuvo infinidad de
Apariciones de
Estos libros prácticamente
desaparecieron del mercado, pero en las Apariciones de Jacareí, Nuestra
Señora tenia una predilección especial por una versión de estos libros, por
eso llevo prácticamente de la mano al vidente Marcos, a un convento en una
ciudad del interior de Paraná-Brasil para buscar, una copia original de la
traducción en portugués hecha en ese convento y solicitar autorización para
reproducir y difundir, y así lo hizo.
Sor Maria de Jesús Ágreda tiene hasta
hoy su cuerpo incorrupto (sin descomposición) desde su muerte el 24 de Mayo
de 1665, nada más que 343 años de conservación, Gloria a Dios!
Antes pidamos: A nosotros venid Divina
Luz, en nuestras almas encended, el amor de Jesús, Divino Espíritu
descended, a los corazones ven inflamar y en nuestras almas preparad para lo
que Dios nos quiere hablar.
Aparición del dia 19/03/2001
Marcos: Yo
estaba regresando de viaje de Paraná, donde había ido a buscar los Libros de
Mística Ciudad de DIOS, y mas o menos a la altura de Guararema, en la vía
Dutra, Nuestra Señora se me Apareció. En cuanto
Nuestra Señora: Estoy
muy feliz por que estés llevando los Libros sobre Mi Vida para Jacareí, a
través de estos Libros, Yo haré Mi TRIUNFO comenzar ya en los corazones de
las personas que Los lean... Estos serán el Gran Remedio que aplicaré en las
almas, para curarlas y libertarlas de los pecados y Mi Triunfo en
Estoy muy Agradecida por estar trayendo
Mis Tesoros para aquí"
(*) M.A.
es colaborador directo de Marcos Tadeu hasta
hoy.
Maria Santísima en Jacareí el
07/04/2001
"Fui Yo Misma que revelé todo eso a Mi
hijita Sor Maria de Ágreda"
PD. La conferencia del
vidente Pedro Regis en Lima será prorrogado hasta
nuevo aviso. Por falta de quórum.
Por el Triunfo del Corazón Inmaculado de Maria!
Al
final existe infierno?
Si
existe, donde está? Y
el purgatorio?
Trecho del Capitulo 25 parágrafo 1459
Libro
Mística Ciudad de Dios
En aquel
sábado después del viernes Santo:
Entre otras
obras que se ocupó nuestra divina Reina parte del sábado, cuando se hizo
tarde se retiró otra vez a su recogimiento, dejando a los Apóstoles
renovados en el espíritu y llenos de consuelo y gozo del Señor, pero
siempre lastimados de la
pasión de su Maestro.
En el
retiro de esta tarde colocó la gran Señora su mente en las obras que el Alma
Santísima de su Hijo hacía, después que
salió de Su Sagrado Cuerpo. Porque desde entonces supo la beatísima
Madre cómo
aquella alma de Cristo unida a
Y para
aclarar este misterio, que es uno de los artículos de
Digo, pues,
que la tierra y su globo tiene de diámetro, pasando por el centro de una
superficie a otra, dos mil quinientas y dos leguas (legua=5.55 Km.) y
hasta la mitad, que es
el CENTRO, hay mil doscientas cincuenta y una (6,950km).
En el
centro está el INFIERNO de los condenados como en el corazón de la tierra, y
este infierno es una caverna
o caos que contiene muchas estancias tenebrosas con diversidad de penas,
todas tremendas y espantosas, y de todas se formó un globo a modo
de una tinaja de inmensa magnitud, con su boca o entrada muy espaciosa y
dilatada.
En este horrible calabozo de confusión y tormentos estaban
los demonios y todos los condenados,
y estarán en él por toda la eternidad mientras Dios fuere Dios, porque en
el infierno no hay ninguna redención.
A un
lado del infierno está el PURGATORIO,
donde las almas de los justos
purgan y se purifican, cuando en esta vida no acabaron de satisfacer
por sus culpas, ni salen de ella tan limpios de sus defectos que puedan
luego llegar a la visión beatífica. Esta caverna también es grande, pero
mucho menos que el infierno.
A
otro lado está el LIMBO con dos
estancias diferentes: una
para los niños que mueren con solo el pecado original y
sin obras buenas ni malas del propio albedrío; y otra sirve para depositar las
almas de los justos, purgados ya sus pecados, pero que no podían entrar en
el cielo ni gozar de Dios hasta que se hiciese
A este lugar
del limbo bajó Su Alma Santísima con
Y
después del juicio
final sólo el Cielo
y el infierno serán habitados,
porque el purgatorio no será necesario y del limbo
han de salir también los niños a otra habitación diferente.
El pecado
también fue sutilmente olvidado, no hay pecado, entonces no debe existir
castigo, menos infierno… pero como se llegó a eso? Simple…
digamos que el pecado terminó siendo solamente un sentimiento de
culpabilidad, que tal vez nuestras experiencias vividas trae algunos
complejos, finalmente el pecado terminó confinado en unos minutos de
psicoanálisis. Así de simple se eliminó la gravedad del pecado en nuestras
almas, la ofensa a Dios y por ende el castigo. Se le llevó al plano
puramente humano, retirándole la capa espiritual, borrando de nuestros
diccionarios la importancia de la eternidad. Pero ya sabemos el mal tiene
casa y la distancia entre nuestro zapato y su casa (condenación) es de casi
Estimados
hermanos lectores, continuemos aprendiendo las revelaciones de Nuestra
Señora a Sor Ágreda, esta parte es muy intensa, el nivel de enseñanza para
la cristiandad es grande, pues son misterios revelados, tanto de la parte
Celestial, por lo que concierne a Nuestro Señor, como de la parte del mal,
su actuar, el cual seguramente cada uno de ustedes podrán deducir de donde
salió en el mundo tanta cosa que enfrenta a Dios.
El
triunfo que Cristo nuestro Salvador alcanzó en
sobre el
demonio y la muerte.
Y un
conciliábulo que hicieron los demonios en el infierno.
Trecho del capitulo 23 (Mística Ciudad de Dios)
Engaño
de los demonios:
Uno de los ocultos
y venerables misterios de
este capítulo es que Lucifer y sus demonios, durante la vida y milagros de
nuestro Salvador, nunca
pudieron saber con seguridad
que Nuestro
Señor Jesús era Dios verdaderoy
Redentor del mundo.
Por la
misma razón tampoco
conocían la dignidad de María santísima.
Así lo dispuso
Aunque
Lucifer sabía que Dios tomaría carne humana, ignoraba
el modo y circunstancias de
Los demonios en el
Calvario:
En el
capítulo anterior se dijo cómo Lucifer
con sus demonios intentaron desviarse de Cristo nuestro Salvador y arrojarse
al infierno, luego que Su Majestad recibió la cruz sobre sus sagrados
hombros, porque en aquel punto sintieron contra sí el poder
divino, que con mayor fuerza los comenzaba a oprimir.
Con este nuevo tormento reconocieron, permitiéndolo
así el Señor, que les amenazaba gran ruina con la muerte de aquel Hombre
inocente que ellos habían maquinado, y que era más que puro hombre. Y
deseaban retirarse y no continuar a
instigar a los judíos y ministros de justicia, como lo habían hecho hasta
aquella hora. Pero el poder divino los
detuvo y encadenó como a
dragones ferocísimos, obligándolos, por
medio del poder de María santísima, para que no huyesen, sino que fuesen
siguiendo a Cristo hasta el
Calvario.
El extremo
de esta cadena se le dio a la gran Reina, para que con las virtudes de su
Hijo santísimo los sujetase y argollase y, aunque muchas veces forcejaban intentando
la fuga y despedazándose de furor, no pudieron
vencer la fuerza con que la divina Señora los detenía y
obligaba a llegar al Calvario y rodearse a
Derrota
de los demonios:
Ya
era tiempo de que esta antigua serpiente fuese vencida por el Maestro de la
vida, Y como tenía que ser con el desengaño, no le cabía a este venenoso
áspid taparse los oídos (Sal
57, 5) del encantador, entonces comenzó el Señor a hablar en
Pronunció Su Majestad la primera palabra: Padre,
perdónalos, que no saben lo que hacen (Lc 23,
34). En estas razones conocieron los príncipes de las tinieblas con
seguridad que Cristo
nuestro Señor hablaba con el Eterno Padre y
que era su Hijo natural y verdadero Dios con Él y con el Espíritu Santo y
divino;
y que en su humanidad santísima de perfecto hombre unida a la divinidad, admitía
la muerte de su propia voluntad para redimir a toda la raza humana, y
que por sus merecimientos de infinito valor ofrecía el perdón general de
todos los pecados a los hijos de Adán que
se valieran de su redención y la
aplicaran para su remedio sin exceptuar a los mismos reos que le
crucificaban. De este desengaño concibieron Lucifer y sus demonios
tanta ira y despecho, que en aquel instante quisieron lanzarse
impetuosamente en el profundo del infierno y forcejaban con todas sus
fuerzas para hacerlo, pero la
poderosa Reina los detenía.
En la
segunda palabra que
habló el Señor con el dichoso ladrón: La
verdad te digo, que hoy serás conmigo en el paraíso (Lc 23,
43), entendieron los demonios el
fruto de
Con
la tercera palabra que
habló Jesús dulcísimo con su Madre: Mujer,
he ahí a tu hijo (Jn 19,
26), conocieron los demonios
que aquella divina Mujer
era Madre verdadera de Dios
humanado, y La misma que se les había manifestado en el cielo en imagen y
señal cuando fueron criados, y La que les aplastaría la cabeza, como
el Señor se lo había dicho en el paraíso terrenal (Gen
3, 15). Conocieron la dignidad y excelencia de esta gran Señora sobre todas
las criaturas y la potestad que contra ellos tenía, como ya lo estaban
experimentando.
Desde el
principio del mundo, cuando fue criada la primera mujer, todos los demonios habían
buscado con su astucia quién sería aquella gran Mujer señalada
en el cielo, y en esta ocasión conocieron que
hasta ese entonces la
habían perdido de vista sin conocerla, fue
inexplicable el furor de estos dragones, porque este desengaño desatinó su
arrogancia sobre todo lo que les atormentaba, y se enfurecían contra sí
mismos como unos leones sangrientos,
y contra
Y no sólo
conoció Lucifer la potestad del Evangelista contra
los demonios, sino también la que se les daba a todos
los Sacerdotes por su dignidad y participación de la misma de nuestro
Redentor, y que los demás justos, aunque no fuesen sacerdotes,
estarían debajo de una especial protección del Señor y serían poderosos
contra el infierno. Y
todo esto debilitaba las fuerzas de Lucifer y sus demonios.
La
cuarta palabra de Cristo nuestro
Salvador fue con el Eterno Padre, diciendo: Dios
mío, Dios mío, ¿por qué me desamparaste? (Mt 27,
46) Conocieron en ella los
malignos espíritus que la
caridad de Cristo con todos los hombres era inmensa y
sin término, y que misteriosamente
para satisfacerla se le había suspendido a
su humanidad santísima el INFLUJO
DE
Esta
felicidad de los hombres de ser tan amados del mismo Dios aumentó
la envidia de Lucifer y sus ministros,
y sintieron todos
la omnipotencia divina para
ejecutar con los hombres aquella infinita caridad sin limitación. Y esta
noticia quebrantó el orgullo y malignidad de los enemigos, reconociéndose
flacos y débiles para oponerse a ello con eficacia, si los hombres no la
querían estropear.
La quinta
palabra que habló Cristo: Tengo
sed (Jn 19,
28), adelantó más este triunfo sobre el demonio y sus secuaces, y se
enfurecieron con rabia y despecho, porque la encaminó Su Majestad más
claramente contra ellos. Y
entendieron que les decía: Si
os parece mucho lo que Padezco por los hombres y el amor que les Tengo,
Quiero que entendáis que siempre Mi caridad queda sedienta y anhelando por
su eterna salud y no la han extinguido las muchas aguas de Mis tormentos y
dolores de Mi pasión; muchos más Padeciera por ellos, si fuera necesario,
para redimirlos de
vuestra tiranía y hacerlos poderosos y fuertes contra vuestra malicia y
soberbia.
En la
sexta palabra del
Señor: Todo esta consumado (Jn 19,
30), acabaron de conocer Lucifer y sus demonios el misterio de
Y como por
la dignidad grande e infinitos méritos de Cristo era consecuente que en
aquella hora se ejecutase el oficio y potestad de juez
de los ángeles y de los hombres,
como el Eterno Padre se lo había otorgado. Usando de su poder, declaró y
ejecutó la sentencia contra Lucifer y sus demonios, les
ordenó que como condenados al fuego eterno bajasen inmediatamente todos a lo
más profundo de aquellos calabozos infernales.
En
seguida, pronunció la séptima palabra: Padre,
en Tus manos encomiendo Mi espíritu (Lc 23,
46). Concurrió la poderosa
Reina y Madre de Jesús con la voluntad de su Hijo santísimo y mandó
también a Lucifer y sus aliados que inmediatamente descendiesen al abismo. Y
a la fuerza de esta orden del supremo Rey y de
Parte 2
Victoria de Cristo
sobre la muerte:
Cristo
nuestro Salvador, como victorioso triunfador, ya rendido el mayor enemigo,
para entregar su espíritu al Padre, dio
permiso a
La razón de
esto es, porque
la muerte no podría herir a los hombres ni tener jurisdicción sobre ellos, si
no es por el primer pecado, de la cual ella
es el castigo; y
por eso el Apóstol dijo que las armas o estímulo de
la muerte es
el pecado,
que abrió la herida por donde entró la muerte en el mundo de la raza humana
(Rom 5,12).
Como
nuestro Salvador pagó
la deuda del pecado que no cometió, cuando
la muerte le quitó la vida sin tener derecho sobre Su Majestad, perdió el
derecho que tenía contra los demás hijos de Adán.
Desde entonces ni la muerte ni el demonio podrían ambicionar como
antes, a no ser que los mismos hombres, regresen voluntariamente a
sujetarse aquellos
tiranos.
Si nuestro
primer padre Adán no pecara y no hubiéramos pecado todos en él, no hubiera
pena de muerte, sino un
tránsito de aquel feliz estado al felicísimo de la eterna patria.
Pero el pecado nos hizo súbditos de la muerte y esclavos del demonio, que
nos la procuró, para que valiéndose de ella nos
privase del tránsito a la vida eterna, y primero de la gracia, dones y
amistad de Dios; y quedamos en servidumbre del pecado y del demonio y
sujetos a su tirano y enemigo poder.
Todas estas
obras del demonio destruyó Cristo nuestro Señor y, muriendo sin culpa y
satisfaciendo por las nuestras, hizo que
Conciliábulo* que hizo Lucifer con sus demonios en el infierno,
después de
la muerte de Cristo nuestro Señor.
La caída de
Lucifer con sus demonios desde el monte Calvario al profundo del infierno
fue más turbulenta y furiosa que cuando fue arrojado del cielo. Y aunque
aquel lugar siempre fue tierra tenebrosa y cubierta de las sombras de la
muerte, de densa confusión, de miserias, tormentos y desorden, en esta
ocasión fue mayor su infelicidad y turbación, porque los condenados
recibieron nuevo horror y accidental pena con la ferocidad y encuentros que
bajaron los demonios y el despecho que manifestaban rabiosos.
Es cierto
que no tienen poder en el infierno para poner las almas a su voluntad en
lugares de mayor o menor tormento, porque esto lo dispensa el poder de la
divina justicia según los deméritos de cada uno de los condenados, porque
con esta medida sean atormentados; pero, además de la pena esencial, dispone
el justo Juez que puedan sucesivamente padecer otras penas accidentales en
algunas ocasiones, porque sus
pecados dejaron en el mundo RAÍCES Y MUCHOS DAÑOS para otros, que por su
causa se condenan y
el nuevo efecto de sus pecados no remediados les
causa estas penas.
Atormentaron los demonios a Judas
Iscariotes con
nuevas penas, por haber vendido y procurado la muerte a Cristo. Y conocieron
entonces que aquel lugar de tan formidables penas, donde le habían puesto era
destinado para castigo de los que se condenasen
con fe y sin obras y los que despreciasen del
culto de esta virtud y del fruto de
Lucifer
convoca el conciliábulo:
Luego que
Lucifer tuvo permiso para esto y para levantarse del aterramiento en que
estuvo algún tiempo, procuró entenderse con los
demonios por su nueva arrogancia contra el Señor. Para esto los convocó a
todos y puesto en lugar eminente les habló y dijo:
A vosotros,
que por tantos siglos habéis seguido y seguiréis mi justa parcialidad en
venganza de mis agravios, es notorio el que ahora he recibido de este nuevo
Hombre y Dios y cómo por espacio de treinta y tres años me ha traído
engañado, ocultándome el ser divino que tenía y encubriendo las
operaciones de su alma y alcanzando de nosotros el triunfo que ha ganado
con la misma muerte que le procuramos para destruirle. Antes que tomara
carne humana le aborrecí y no
me sujeté a reconocerle por
más digno que yo de que todos le adorasen como superior.
Y aunque
por esta resistencia fui derribado del Cielo con vosotros y convertido en
la fealdad que tengo, indigna
de mi grandeza y hermosura,
pero más que todo esto, me atormenta hallarme tan vencido y oprimido de este
Hombre y de su Madre.
Desde el día que fue criado el primer hombre los he buscado con desvelo
para destruirlos, si no a ellos, a
todas sus criaturas,
y que ninguna le admitiese por su
Dios ni le siga, y que sus obras no resultasen en beneficio de los hombres. Estos
han sido mis deseos, estos mis cuidados y tentativas, pero en vano, pues me
venció con su humildad y pobreza, me quebrantó con su paciencia y al fin me
derribó de la soberanía que tenía en el mundo con Su
pasión y ignominiosa muerte. Esto
me atormenta de manera, que si a él le derribara de la diestra de su Padre,
donde ya estará triunfante, y a todos sus redimidos los trajera a estos
infiernos, aun no
quedara mi enojo satisfecho, ni se aplacara mi furor.
¿Es posible que
la naturaleza humana, tan inferior a la mía, ha de ser tan levantada sobre
todas las criaturas, que ha de ser tan amada y favorecida de su Criador que
la juntase a sí mismo en la persona del Verbo Eterno, que antes de
ejecutarse esta obra me hiciese guerra y después me quebrantase con tanta
confusión mía? Siempre la tuve por enemiga cruel, siempre me fue aborrecible
e intolerable. ¡Oh
hombres tan favorecidos y regalados del DiosQUE
YO ABORREZCO Y AMADOS DE SU ARDIENTE CARIDAD!
¿Cómo
impediré vuestra dicha? ¿Cómo os haré infelices cual yo
soy, pues no puedo aniquilar al mismo ser que recibisteis? ¿Qué hacemos
ahora, oh vasallos míos? ¿Cómo restauraremos nuestro poder? ¿Cómo
cobraremos fuerzas contra el hombre? ¿Cómo podremos vencerle ya?
Porque si
los mortales no son más insensibles e ingratísimos, si no son peores que
nosotros contra este hombre y Dios que con tanto amor los ha redimido, claro
está que todos le seguirán a porfía, todos le darán el corazón y abrazarán
su suave ley, ninguno admitirá nuestros engaños, aborrecerán las honras
que falsamente les ofrecemos y amarán el desprecio, querrán la mortificación
de su carne y conocerán el peligro de los deleites, dejarán los tesoros y
riquezas y amarán la pobreza que tanto honró su Maestro y a todo cuanto
nosotros pretendamos aficionar sus apetitos les será aborrecible por imitar
a su verdadero Redentor.
Con esto se destruye nuestro reino, pues nadie
vendrá con nosotros a este lugar de
confusión y tormento, y todos alcanzarán la felicidad que nosotros
perdimos, todos se humillarán hasta el polvo y padecerán con paciencia,
y no se logrará mi indignación y soberbia.
¡Oh
infeliz de mí, y qué tormento me causa mi propio engaño! Tentarlo en el
desierto, fue darle oportunidad para que con aquella victoria deje ejemplo a
los hombres y al mundo lecciones para vencerme. Si le perseguí, fue
ocasionar la enseñanza de su humildad y paciencia. Si persuadí a Judas
Iscariotes que le vendiese y a los judíos que con mortal odio le
atormentasen y pusiesen en
¿Cómo se
pudo humillar tanto el que era Dios?
¿Cómo
sufrió tanto por los hombres siendo tan malos?
¿Cómo
ayudé tanto yo mismo para que la redención humana fuese tan abundante y
admirable?
¡Oh qué
fuerza tan divina la de este Hombre, que así me atormenta y debilita! Y
aquella mi enemiga, Madre suya, ¿Cómo es tan
invencible y poderosa contra mí?
Eso es nuevo en criatura pura, tal potencia y sin duda la participa del
Verbo eterno, a quien vistió de carne. Siempre me hizo grande guerra el
Todopoderoso por medio de esta mujer tan aborrecible a mi altivez, desde
que la conocí en su señal o idea. Pero si no se aplaca mi soberbia
indignación, no me despido de hacer
perpetua guerra a este Redentor, a su Madre y a los hombres.
Ea,
demonios de mi séquito, ahora es el tiempo de ejecutar la ira contra Dios.
Llegad todos a conferir conmigo por qué medios lo haremos, que deseo en esto
vuestro parecer.
Reacción
diabólica contra
A esta temible
propuesta de Lucifer respondieron algunos demonios de los más superiores,
animándole con diversos arbitrios que fabricaron para impedir el fruto de
Y para esto
algunos demonios de mayor astucia y malicia dijeron: Verdad es que los
hombres tienen ya nueva doctrina y ley muy poderosa, tienen nuevos y
eficaces sacramentos, nuevo ejemplar y maestro de las virtudes ypoderosa
intercesora y abogada en esta nueva Mujer; pero
las inclinaciones y pasiones de su carne y naturaleza siempre es una misma y
las cosas deleitables y sensibles no han cambiado. Por este medio, añadiendo
nueva astucia, desharemos, en cuanto es de nuestra parte, lo que este Dios y
Hombre ha obrado por ellos, y les haremos poderosa guerra procurando atraerlos
con sugestiones, irritando sus pasiones,
para que con grande ímpetu las sigan sin atender otra cosa, y la condición
humana, tan limitada, embarazada en un objeto, no puede atender al
contrario.
Origen
de las herejías:
Con este
arbitrio comenzaron de nuevo a repartir oficios entre los demonios, para que
con nueva astucia se encargasen como por cuadrillas de diferentes
vicios en que tentar a los hombres.
Determinaron que se procurase conservar en el mundo la idolatría,
para que los
hombres no llegasen al conocimiento del verdadero Dios ni de
Otros planos
diabólicos:
Otros
demonios tomaron por su cuenta pervertir
las inclinaciones de los niños,
observando las de su generación y nacimiento. Otros, de hacer
negligentes a sus padres en
la educación y doctrina de los hijos o por demasiado amor o aborrecimiento,
y que los hijos aborreciesen a sus
padres. Otros se ofrecieron a poner
odio entre los maridos y mujeres y facilitar los adulterios y
despreciar la justicia y fidelidad que se deben. Y todos convinieron en que
sembrarían entre
los hombres disputas, odios, discordias y venganzas,
y para esto los moviesen con sugestiones falsas, con inclinaciones soberbias
y sensuales, con avaricia y deseo de honras y dignidades, y les propusiesen razones
aparentes contra
todas las virtudes que
Cristo nuestro Señor había enseñado,
y sobre todo DIVIRTIESEN a
los mortales de la memoria de su pasión y muerte y del REMEDIO de
Planos
de Lucifer:
Oyó Lucifer éstos
y otros arbitrios de los demonios y respondiendo dijo: Con vuestros
pareceres quedo muy obligado y todos los admito y apruebo, y todo será fácil
de alcanzar con LOS
QUE NO PROFESAREN
Señor, ayúdame a volver a Ti, hay tantas
cosas que no comprendo, pero en el fondo se que tengo que volver a Ti, has
que las circunstancias me llevan a Ti de nuevo, a mi y a mi familia,
enseñadme Tu Luz, dadme tiempo para orar, guíame. Padre Nuestro…
Doctrina que dio
Este
complot duró casi un año entero después de la muerte de Cristo.
Hija mía,
gran conocimiento has recibido con la divina luz del glorioso triunfo que Mi
Hijo y Mi Señor alcanzó en
Pero basta
lo que has entendido para quedar avisada del peligro de la vida mortal y
alentada con la esperanza de vencer a tus enemigos. Y quiero también que no
te descuides con la
nueva indignación que contra ti ha concebido el Dragón por lo que escribiste
en este capítulo. Él
siempre te ha odiado y ha buscado impedirte
para que no escribieras Mi Vida,
conforme lo has visto. Pero ahora se ha irritado su
soberbia de nuevo por lo que has manifestado,
la humillación, quebranto y ruina que recibió en la muerte de mi Hijo
santísimo y el estado en que le dejó y los arbitrios que fabricó con sus
demonios para vengar su caída en los hijos de Adán y más en los de
Es
con razón que estás admirada lo
que conociste, por una parte el poder de los merecimientos de mi Hijo y
redención humana y la ruina y debilitación que causó en los demonios, y por
otra parte verlos tan poderosos y señoreando al mundo con formidable osadía.
Y aunque a esta admiración te responde la luz que se te ha dado en lo que
dejas escrito, quiero añadirte más, para que tu cuidado sea mayor contra
enemigos tan llenos de malicia. Cierto es que cuando conocieron el sacramento
de
En la
primitiva Iglesia perseveró muchos años este terror de los demonios y el
temor que tenían a los bautizados y seguidores de Cristo nuestro Señor,
porque resplandecía en ellos la
virtud divina por medio de la
imitación y fervor con que profesaban su santa
fe, seguían la doctrina del Evangelio, ejecutaban las virtudes con heroicos
y ferventísimos actos de
amor, de humildad, paciencia y desprecio de las vanidades y engaños
aparentes del mundo;
y muchos derramaban su sangre y daban la vida por Cristo nuestro Señor y hacían
obras excelentes y admirables por la exaltación de su santo nombre. Esta
invencible fortaleza les redundaba de estar tan inmediatos a la pasión y
muerte de su Redentor y tener más presente el prodigioso ejemplar de su
grandiosa paciencia y humildad, y por ser menos tentados de los demonios,
que no pudieron levantarse del pesado aterramiento en que los dejó el
triunfo del divino Crucificado.
Esta imagen viva
e imitación
de Cristo,
que reconocían los demonios en aquellos primeros hijos de
Pero luego con
el tiempo se comenzó a enfriar la caridad, el fervor y devoción en muchos
fieles, y fueron olvidando el beneficio de
En este mal
siglo vives, oh hija mía, y para que no seas envuelta en la perdición de
tantas almas, llórala con amargura de corazón y nunca
olvides los misterios de la encarnación, pasión y muerte de mi Hijo
santísimo,
que quiero los agradezcas tú por muchos que los desprecian. TE
ASEGURO QUE SOLA ESTA MEMORIA Y MEDITACIÓN ES DE GRAN TERROR PARA EL
INFIERNO Y ATORMENTA Y ALEJA A LOS DEMONIOS, y
ellos huyen y se apartan de los que con agradecimiento se acuerdan de la
vida y misterios de mi Hijo Santísimo.
*Conciliábulo: Conjuración,
conspiración, complot, cábala, maquinación, plan.
(1) Site donde
lo podemos encontrar: http://iteadjmj.com
Recordemos nomás algunas de
las principales razones para seguir diariamente cierta devoción: Nos da
fortaleza y nos eleva de nivel espiritualmente, nos permite identificar
emboscadas del mal, nos da Gracias que mejoran nuestra vida, nos permite
salvar a otros, honramos a los Sagrados Corazones, renueva nuestros
talentos, nos santifica, y como dice arriba, nos asegura que tan solo hacer
esa meditación da terror y aleja al mal… todo esto haciendo la meditación de
los misterios de encarnación, pasión y muerte… y eso hermanos míos no es mas
que el ROSARIO!!
Muchas almas en el mundo saben
de esto, muchas y todo por las Apariciones de Fátima, después que el mundo
supo el Mensaje de
Lo ven? Muchos
ya saben eso, pero… pena que solo sepan eso y no más, la mayoría cree que el
Rosario es un amuleto que se cuelga para que no le roben el carro,
escucharon que es para salvarse, pero solo lo cuelgan en el carro. Hermanos
el Rosario si salva, desde que sea usado, orando sus misterios, salva como
un bote salvavidas, pero hay que inflarlo, de nada nos sirve un bote
desinflado, igual es orar el Rosario, si no se ora, esta desinflado… son
como las velas bendecidas en los 3 días de tinieblas, no es suficiente
bendecirlas y guardarlas, si no se ha llevado una vida consagrada y orante
esas velas no prenderán ni con pozo de petróleo.
El combustible es el amor, y
el amor viaja a través del alma y el corazón empujado por la oración, la
oración del Rosario es el medio de comunicación directa con
Oración: Apreciados
Hermanos, uno siempre se pregunta justo cuando acaba de comulgar, que digo,
que pienso, como alabo, como agradezco, quisiera decir tanto… Aquí les tengo
unos textos que les aconsejo imprimir este pedacito y llevarlo en su
bolsillo, y cuando se arrodillen después de comulgar, ábranlo y léanlo, Su
Dios y
Oración
para después de la comunión enseñada por Nuestra Señora en Jacareí
Oh Jesús,
Oh Dulzura de mi ser, yo Os ofrezco esta Comunión por las Manos de Maria,
Madre de
Tened
piedad de nosotros Señor! Por
María, Nuestra Madre, recibid esta Comunión y mi corazón. Amén
Miren
que hermosa y profunda meditación para después de la comunión:
ALMA DE
CRISTO (San
Ignacio de Loyola)
Alma de
Cristo, santificadme.
Cuerpo de
Cristo, salvadme.
Sangre de
Cristo, embriagadme.
Agua del
costado de Cristo, lavadme.
Pasión de
Cristo, confortadme
¡Oh mi buen
Jesús, oídme!
Dentro de
vuestras llagas, escondedme.
No
permitáis, que me aparte de Vos.
Del
espíritu maligno, defendedme.
En la hora
de mi muerte, llamadme.
Y mándame
ir para Vos.
Para que
con todos Vuestros Ángeles y Santos Te alabe.
Por los
siglos de los siglos. Amén.
Este correo va para
varios países de Latinoamérica, USA y Europa